la internacional socialista

viernes, 28 de enero de 2011

Mario Mazzitelli: “La dirigencia política hace demagogia barata cargando la culpa de la inseguridad a los chicos”

El secretario general del Partido Socialista Auténtico (PSA) en el Movimiento Proyecto Sur, Mario Mazzitelli marcó su posición sobre la baja en la edad de imputabilidad donde señaló que “me manifiesto absolutamente en contra en la baja en la edad de imputabilidad, en principio por que es un recurso fácil, a partir del cual se encubren los problemas de fondo. Razonablemente las políticas de seguridad tienen que ser integrales y resolver el conjunto de los problemas, donde la primera etapa es la prevención, segunda la disuasión, tercera la penalización, cuarta la recuperación y recién por ultimo la represión.
Acá se falla absolutamente en todos los sistemas de prevención, y en realidad, se encuba el delito en las mismas entrañas del poder. Sumando que el régimen capitalista se caracteriza fundamentalmente por la cultura de endiosar al dinero, de poner en la cima del éxito el mayor consumo, y por otro lado, se priva a la mayoría a acceder a esos bienes y servicios que disfruta una minoría. Claramente lo que se viola sistemáticamente es el derecho a la niñez. Plantear que el inconveniente está en la baja de imputabilidad, es naturalmente el enmascaramiento del problema que está en la falta de ejemplaridad de la dirigencia política, económica, social y cultural de la Argentina. El problema esta en el conjunto de acciones incorrectas e ineficientes que se ha venido produciendo en los últimos años”.
El secretario parlamentario de Proyecto Sur criticó a los que quieren bajar la edad de imputabilidad argumentando que “Una dirigencia política que para perpetuarse en el poder hace demagogia barata cargando la culpa de la inseguridad en los chicos, realmente merece mi más profundo rechazo. En todo caso, lo que estos deberían hacer es una profunda autocrítica ¿por que en 28 años de gobierno del bipartidismo en la Argentina los chicos de 14-15 años delinquen? lo que realmente quieren discutir es una cuestión muy menor, muy marginal y muy distractiva. Es indudable que no tenemos que plantearnos la penalización, en última instancia, demuestra el fracaso de las medidas de prevención y disuasión. Además no acepto la tesis de que los progresistas no atienden al problema de la seguridad, por que si lo atendemos, y los sectores que responden con métodos represivos, fascistas, no han logrado jamás demostrar el éxito de sus políticas y es justamente su fracaso lo que estamos viviendo en la Argentina, que han omitido por ejemplo, los problemas de contención del sistema familiar, laboral, educativo y sanitario lo que nos ha llevado realmente a esta situación. Pronuncian una respuesta absolutamente sencilla, demagógica de fuerte impacto mediático, que nos hace discutir lo que realmente ni se debería discutir. Un chico de 14-15 años es apenas un adolescente que esta saliendo de la niñez y que realmente no hace otra cosa que reflejar la sociedad en la que vive”.
Por ultimo, el precandidato a Diputado Nacional por la provincia de Buenos Aires propuso que “Hay que abrir un enorme debate, acerca de como se ensanchan los espacios de seguridad para que nuestra ciudadanía pueda vivir en libertad, sin estar condicionados permanentemente a acciones de violencia y delitos. Por otra parte, el gran problema de la Argentina es el delito organizado, vayamos al fondo de la cuestión, estos chicos son los últimos tentáculos de un pulpo que rápidamente se reconstituyen y son fácilmente reemplazados, hay que ir a la cabeza y esto tiene que ver con el trafico de drogas, los desarmaderos, el trafico de armas, la trata de personas, el trafico de órganos que en definitiva conlleva la necesidad de tener una dirigencia política y una policía muy sana, que afecta al respeto del orden constitucional, de las libertades democráticas, el respeto por las leyes y ese podría ser el camino para llegar a una solución de estos problemas, lo demás es simplemente una fachada que nos va a llevar nuevamente al fracaso.

viernes, 7 de enero de 2011

A 83 AÑOS DE LA MUERTE DE JUAN B. JUSTO

EL FUNDADOR DEL PARTIDO SOCIALISTA DE ARGENTINA
“El socialismo es la lucha en defensa y para la elevación del pueblo trabajador que, guiado por la ciencia, tiende a realizar una libre e inteligente sociedad humana, basada sobre la propiedad colectiva de los medios de producción. “

A partir de esta definición del socialismo Juan B Justo forjaría una de las tradiciones políticas más influyente en su época y, que aun persiste en la actualidad, y que lo llevaría a cabo a través de la fundación del Partido Socialista de Argentina en 1896.

Fue medico, periodista, escritor y parlamentario, y antes de la fundación del partido, en 1894 creo la publicación LA VANGUARDIA, fruto de la venta de su auto para visitar pacientes y de su medalla de oro de graduado en medicina, la cual tenia como objetivo ser el órgano de difusión de las ideas socialistas y además poder ir concientizando a los trabajadores en la lucha por sus derechos que eran sistemáticamente violados. Presentó como legislador numerosos proyectos en materia de legislación laboral, contra el juego, y para eliminar el analfabetismo.

Toda su obra y su practica política se basaron en la búsqueda de una sociedad cuya regla esencial fuera la igualdad y la mejora de la calidad de vida de la clase trabajadora.

Si bien en la actualidad, se produjeron profundos cambios sociales con respecto a esa época, muchos problemas continúan y otros reaparecen; y que es la consecuencia del capitalismo salvaje protegido por los gobiernos burgueses, cómplices del poder económico y de la burocracia sindical, que siguen produciéndole un daño muy profundo a nuestro pueblo. Esto puede verse en las distintas situaciones que en los últimos meses se pusieron de relieve y que mostraron la cruda realidad, muchas veces, ocultada por el discurso dominante y que se vieron reflejadas en las distintas muertes que muestran el dolor argentino: como la de Ezequiel de 8 años en la empresa Nuestra Huella fruto de la explotación del trabajo infantil, como el caso Mariano Ferreira en la denuncia del trabajo precario y tercerizado, la de los aborígenes que reclamaban sus tierras en Formosa las cuales son avasalladas por los terratenientes sojeros, las del parque indo americano por la falta de políticas habitacionales y el acceso a la tierra. Todas estas muertes, son muertes del capitalismo.

Cuando ocurren todas estas circunstancias, vuelve a pensarse en la figura de Juan B. Justo que si bien no fue la que define a un nombre del poder, pero si fue la que define a la búsqueda de alternativas para superar las contradicciones que la injusticia del actual sistema político, económico, social y cultural sigue generando sobre aquellas partes de la sociedad que no tienen parte.

Por tal razón, este 8 de enero en el aniversario de su muerte, el PARTIDO SOCIALISTA AUTENTICO 9 DE JULIO, cuyos militantes seguimos luchando por su legado, queremos rendirle este sencillo homenaje a la tarea desplegada por este medico que descubrió en el hospital que sin una profunda transformación de la sociedad basada en el socialismo que tuviera como consecuencia el mejoramiento institucional del país y la liberación de la clase trabajadora la cura de los cuerpos terminaba perdiendo sentido.

PSA en Proyecto SUR – 9 de julio
Darío Lanieri, Roberto Beltrami, Felipe Carrillo
Secretaría de Prensa y Difusión

lunes, 27 de diciembre de 2010

La coherencia de tener proyecto

La labor política de Proyecto Sur asumió todas las propuestas de campaña; un precedente más que esperanzador.
Interbloque Proyecto SurInterbloque Proyecto Sur

Concluido el año parlamentario, el balance del Interbloque Proyecto Sur difícilmente podría ser más alentador. Si bien las fuerzas políticas mayoritarias (PJ, UCR y variantes) se negaron a tratar muchas de las iniciativas presentadas, lo cierto es que desde diciembre de 2009 hasta hoy el grupo de diputados liderado por el precandidato presidencial de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, logró la proeza de avanzar en la instalación pública de los grandes temas que hacen al interés nacional. De cuestiones estratégicas que, largo tiempo silenciadas por los partidos tradicionales, son sin embargo fundamentales para el presente y el futuro de nuestra sociedad: deuda externa, ferrocarriles, minería, petróleo, cuidado del medio ambiente, defensa de la soberanía, etc.

Pero lo esencial es que, sin excepción, las promesas enunciadas durante la campaña de 2009 se convirtieron en leyes y en proyectos. Contra las prácticas a que nos tiene acostumbrado el bipartidismo, Proyecto Sur asumió el compromiso contraído con la ciudadanía dándole cauce en acciones y propuestas concretas. Testimonio de ello es el libro “Proyectos Legislativos 2010”, que recoge todo el trabajo del año. Además, contando con sólo once diputados, que representan el 4 % de los mismos, el Interbloque presentó el 14 % de los proyectos, que en total suman 452; es decir, su trabajo estuvo muy por encima de la media, y en muchos casos fue acompañado por otras fuerzas (Frente Cívico de Córdoba, GEN, Partido Socialista, entre otros).
En paralelo, y como no podría ser de otro modo, las “5 Causas” tuvieron su respectivo correlato parlamentario. Como ha señalado el diputado Solanas, la mayor parte de los proyectos “han abordado múltiples temáticas, entre las cuales se encuentran las cinco grandes causas que reivindicamos defendiendo los intereses nacionales, como la igualdad y la justicia social, para lograr un proceso de integración latinoamericano que nos permita ser protagonistas del nuevo escenario internacional”. Seguimos aquí la relación de propuestas señaladas por Fernando “Pino” Solanas en la “Introducción” al citado libro.
De cara a la promoción de la “Igualdad y la Justicia Social” se presentaron, entre otras: la Ley de asignación universal por niño, niña, adolescente, discapacidad y prenatal; la Ley de protección integral de personas en riesgo y en situación de calle; una nueva Ley provisional; la Ley contra la trata de personas; y la Ley que declara la garrafa de gas como “servicio público”.
En materia de “Recursos Naturales, Soberanía y Medio Ambiente” se logó la sanción de la Ley de glaciares (que sufre un sospechoso amparo en San Juan), y fueron presentadas las leyes de prohibición de minería a cielo abierto con sustancias tóxicas y de investigación de la deuda pública; asimismo, se impulsaron el proyecto de creación de PETROARG (Petróleos de Argentina) y la Ley para la auditoría de las reservas hidrocarburíferas. Cabe destacar que, en este campo, el Congreso de la Nación dio sanción a un Proyecto de Ley que instaura un nuevo y riguroso marco legal para empresas que, con intereses petroleros en Malvinas, operen en el territorio nacional.
Con el objetivo de recuperar nuestras “Industrias y Servicios públicos” se propusieron la Ley de creación de FEPAR (Ferrocarriles Públicos Argentinos) y leyes en torno a la promoción de la micro, pequeña y mediana empresa, de la agricultura familiar, de los pequeños productores rurales y de las economías y cadenas de valor regionales; también se impulsó la Ley de producción pública de vacunas, sueros, reactivos y medicamentos.
Para la promoción de la “Cultura y la Educación basadas en una Ética Solidaria y de Respeto de la Dignidad Humana” se generaron propuestas en torno al financiamiento educativo, bibliotecas escolares, la creación del Sistema Sociodemográfico y de Educación, del PRONIDE (Programa nacional de Investigación y Desarrollo de Estrategias Educativas) y del EMEI (Escuelas Modelo de Educación Integral).
Con el objetivo de “Democratizar la Democracia” se presentaron la Ley nacional de juventud y la Ley de sufragio no obligatorio para jóvenes mayores de 16 años; la Ley de reforma del Consejo de la Magistratura y la Ley de seguridad pública para la convivencia ciudadana. Además, se realizaron aportes significativos para la normalización del INDEC.
Es preciso señalar que, junto con el excelente trabajo realizado en el Congreso, durante todo el año Proyecto Sur se preocupó por comunicar a la ciudadanía la necesidad de democratizar las instituciones y poner en marcha un proyecto emancipador para cambiar la lógica social, política y económica vigente. Con ese propósito, muchas fueron las iniciativas llevadas a cabo: actos y mateadas en distintas localidades; los “Foros por un Proyecto Emancipador”; numerosas Audiencias Públicas; actos simbólicos como el realizado en la Estación Once; actividades organizadas por la militancia (eventos artísticos y culturales, mesas de difusión, cine debate, pegatinas, pintadas, marchas por causas y reivindicaciones sociales, etc.). En todos los casos se logró un éxito categórico, lo cual revela una potencialidad que, de seguro, se multiplicará con fuerza en el año electoral que está por comenzar.
El Movimiento Proyecto Sur ha asumido el desafío de pensar y elaborar un proyecto de país sobre la base de la ética pública y la ética social desarrolladas por las mejores tradiciones políticas nacionales, populares y democráticas; por las organizaciones sociales, ambientalistas y tantas otras experiencias y acervos que supieron resistir a la devastación del patrimonio público y defender la autonomía de la Nación. Hoy, las patologías inherentes al modelo de dependencia agro-minero-petrolero-exportador, el cual es asumido de manera acrítica tanto por el oficialismo como por la oposición tradicional, se reflejan con dramatismo en la desnutrición de más de medio millón de niños argentinos. Por ello, la tarea de la hora pasa por dar un vuelco al paradigma vigente: por renovar la política y fomentar la participación popular hacia una nueva etapa histórica, hacia la segunda y definitiva emancipación de nuestra patria.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Muertes simbólicas

Los tres meses finales del 2010 han sido un tiempo en el cual el grave drama social de la Argentina se evidencia a través de una sucesión de muertes simbólicas, vinculadas con diferentes facetas de este drama.
El 20 de octubre, una patota sindical de la Unión Ferroviaria asesina al militante Mariano Ferreyra de 23 años y deja en estado de coma profundo a Elsa Rodríguez, de 56 años y madre de siete hijos. Los dos participaban de una protesta en reclamo de la reincorporación de trabajadores despedidos y por la contratación en blanco de quienes se encuentran bajo la modalidad de terciarizados: un gran negocio compartido entre funcionarios del gobierno, dirigentes gremiales y empresarios. Según datos del ANSES, el 75% de la población activa entre 18 y 29 años (varios millones de varones y mujeres) está desocupada, en negro o terciarizada, sin ninguna cobertura social. La muerte de Mariano es un símbolo doloroso de la situación en que se encuentra una mayoría abrumadora de nuestros jóvenes, condenados y sin futuro ante la imposibilidad de calificarse en los niveles que requiere la organización de los procesos de trabajo en las nuevas coordenadas impuestas por la Revolución Científico-Técnica. También da cuenta de la degradación de las dirigencias sindicales, impregnadas de corrupción e impunidad y dispuestos a conservar su poder utilizando grupos de choque al mejor estilo mafioso.
Ese mismo mes, un anuncio vino de Misiones: con pocas semanas de diferencia murieron Héctor Díaz de 2 años en la ciudad de Apóstoles y Milagros Benítez de 15 meses, en la localidad de Montecarlo; ambos por desnutrición grave. El gobernador kirchnerista Maurice Closs, reconoce que la muerte de chicos por hambre y desnutrición es un problema extendido en esa provincia -unos 300 casos por año- pero la culpa sería de los padres, que no saben utilizar bien su brillante plan Hambre Cero. Las condiciones de trabajo de los cosechadores de yerba mate -los tareferos- no evocan precisamente la vigencia de derechos sociales: explotados en sus salarios y sin ninguna protección, las tareas estacionales los dejan desocupados una parte del año y sus niños sufren situaciones de indigencia, compartidas con otros menores de la provincia. Dos muertes más que son símbolos de una situación laboral inaceptable, con sus secuelas de miseria e indigencia aunque, según datos del INDEC, prácticamente estas lacras habrían desaparecido de nuestro país.
El 16 de noviembre moría Ezequiel Ferreira de 7 años, a causa de un tumor cancerígeno en el cerebro producido por contaminación de agrotóxicos. Desde que cumpliera 4 años trabajaba juntando guano y sangre de pollos con manipulación de venenos, en la granja La Fernández de la empresa criadora Nuestra Huella, que provee a supermercados como Wall Mart y Carrefour. La familia había sido reclutada en Misiones a fines del 2007, con la promesa de un trabajo estable y una vivienda segura, donde los chicos podrían ir a la escuela y crecer junto a la naturaleza, además de ser gratis los gastos de traslado. Al llegar a destino las esperanzas se desintegraron ante una realidad que distaba demasiado de lo prometido. El contratado por la empresa era el padre, quien debía realizar tareas a destajo imposibles de cumplir; por eso necesita de la colaboración de su mujer y sus hijos pequeños. Una modalidad estimulada por los capataces -en tanto si el cupo no se cubre está siempre presente la amenaza del despido- y naturalizada por la existencia de cientos de familias que, en las mismas condiciones, trabajan en las setenta granjas de la empresa distribuidas en Pilar, Zárate, Campana, Exaltación de la Cruz y distintas localidades de Córdoba. La muerte simbólica de Ezequiel revela la expoliación del trabajo infantil y adulto, realizado en condiciones subhumanas. También revela una de las vertientes de la trata de personas: se ofrece a familias de pueblos misérrimos del interior o de países vecinos, la posibilidad de un empleo que les permita aspirar a una vida mejor. Cuando aceptan, el trabajo es agobiante; se sienten impotentes para defenderse; carecen de dinero y no pueden liberarse; los invade el desaliento; es imposible salir de esa trampa: lo más parecido a la situación de los esclavos. Un millón y medio de chicos menores de 12 años trabajan en Argentina en tales condiciones: criaderos de pollos, talleres terciarizados de grandes marcas de ropa y otros rubros industriales, el sector agropecuario, son los principales beneficiarios del trabajo infantil. En todos los casos redunda en negocios altamente rentables para empresarios convencidos de pertenecer a una raza superior. En otras épocas, se afirmaba que “los únicos privilegiados son los niños”
El 23 de noviembre guardias privados de la familia Celía y policías provinciales de Formosa reprimen un corte de ruta de la comunidad toba de los Qom, que se resistían al desalojo de sus tierras. El gobernador kirchnerista Gildo Insfrán tomó la decisión: necesitaba las tierras para construir una universidad y un barrio de viviendas destinado a policías; a fin de alcanzar sus objetivos, solamente era necesario erradicar a esos seres indígenas inferiores. En el enfrentamiento muere un policía de Colonia Laguna Blanca y dos miembros de la comunidad: a Roberto López “lo fusilaron por la espalda de tres tiros”; también asesinan a Sixto Gómez, como castigo ejemplar. Tres muertes simbólicas más, que en este caso reflejan el drama de la devastación de bosques nativos y el desalojo de comunidades indígenas o campesinas en favor de razas superiores, dispuestas a desplegar en esos territorios la civilización: sea construir una universidad o extender cultivos de soja transgénica. Al día siguiente, en una reunión de funcionarios en la Casa Rosada, se recibía con fuertes aplausos la intervención de Insfrán en una teleconferencia y poco después el gobierno nacional anuncia que no está dispuesto a intervenir la provincia, respetando el federalismo. Algunos de sus voceros, como el Secretario de Cultura de la Nación Jorge Coscia y un participante del programa televisivo kirchnerista Café Las palabras, llamaron la atención al director de la revista Barcelona, que tímidamente pretendió criticar el silencio presidencial ante esas muertes:”Cuidado que allí hay cosas oscuras, murió un policía y por detrás puede estar la soja; es todo muy oscuro”. Lo único oscuro es la mente del Secretario de Cultura de la Nación.

El 7 de diciembre murieron en Villa Soldati Bernardo Salgueiro, paraguayo de 22 años y Rosemary Churapuña, boliviana de 28 años, a consecuencia de balas policiales. La represión de ese día fue truculenta -con más de treinta heridos ensangrentados- y buscaba aniquilar los intentos de ocupar tierras para construir viviendas precarias que les permitieran refugiarse, ante la imposibilidad de pagar alquileres en la villa vecina. Tanto el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como el nacional, han dado respuestas escasamente eficientes al derecho a una vivienda digna: mientras crece la especulación y el lavado de dinero en las construcciones de lujo, se calcula que el déficit habitacional para sectores populares, solamente en la Ciudad de Buenos Aires, supera largamente el medio millón y crece exponencialmente en el Gran Buenos Aires. La decisión de retirar a la Policía Federal y a la Metropolitana en el marco de un conflicto entre Mauricio Macri y el oficialismo -donde cada uno pretende cargar al otro con la responsabilidad de las muertes y la carencia de respuestas ante esa demanda- dejó al parque Indoamericano como tierra de nadie. Los vecinos de los edificios lindantes al parque deciden tomar el problema en sus manos, contando con el apoyo de barrabravas que viajaran al Mundial de Sudáfrica y, una vez más, matones sindicales. Blandiendo consignas racistas contra inmigrantes de países vecinos, atacan a los ocupantes con armas de fuego: Juan Castañeda Quispe, boliviano de 38 años, muere asesinado; mientras un joven de 19 años -cuya suerte aún no está clara- es sacado de la ambulancia que lo transportaba y lo golpean brutalmente. Estas muertes simbólicas remiten al problema no resuelto de la pobreza y la vivienda, que se conjugan con el maltrato a los inmigrantes de América Latina: el nombre del parque de la tragedia es una cruel ironía. Otra cruel ironía es la fecha de esas acciones aberrantes: 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Muertes por demanda de derechos laborales; muertes por hambre y desnutrición; muertes por trabajo esclavizado e infantil y por trata de personas; muertes por despojo de tierras a comunidades indígenas y campesinas; muertes por reclamar viviendas dignas y por maltrato a inmigrantes de naciones hermanas. Pareciera que la magnitud de la crisis social argentina sólo alcanza visibilidad, en un intento demasiadas veces estéril de conmover a los responsables políticos, al costo de una suma dramática de muertes simbólicas: todas en poco más de dos meses.

Diciembre 2010

Por Alcira Argumedo (Diputada Nacional por Proyecto Sur)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

FELICES FIESTAS

El Partido Socialista Autentico en Movimiento Proyecto Sur Nueve de Julio

quiere hacer llegar a toda la ciudadanía en general y a los medios de comunicación, el deseo de una felices fiestas y que el próximo año nos encuentren a todo los nuevejulienses participando para llevar a cabo los ideales colectivos de una mejor ciudad
PSA en Proyecto SUR – 9 de julio

Darío Lanieri, Roberto Beltrami, Felipe Carrillo
Secretaría de Prensa y Difusión
Tel: 02317-15-453521 - Psa9dejulio@hotmail.com – Psa9dejulio.blogspot.com